Esta es una pequeña historia de un galés que llevaba una vida muy común, vendiendo teléfonos móviles en una franquicia. De repente se presentó a un concurso (Britain's Got Talent, similar a Operación Triunfo y Factor X) .
En su primera actuación en el concurso, cuando el jurado le preguntó qué era lo que iba a cantar dijo que Opera. El jurado tragó saliva y pasó esto...

No creo que el jurado hubiese escuchado nada de Puccini, Mozart, Verdi... pero decidieron que pasase la eliminatoria. Y llegó a la semifinal (tarda un minutito en empezar a cantar).

Y claro, llegó a la final.

Si alguno no se ha emocionado ni un poquito, que se lo haga mirar.