Publicado en el número 51 de Ávila Digital, en Noviembre de 2007
Día a día, en los comercios de electrónica y en las grandes superficies, se libra una gran batalla. Tres empresas utilizan gran parte de sus medios con el objetivo de dominar el mundo. El mundo de las video-consolas, claro.

Los combatientes.
Sony. Hasta hace bien poco, el dominador casi plenipotenciario del mercado de las consolas modernas. Comenzó en el año 94 con la PSX, la primera PlayStation. Se llegaron a vender más de cien millones de estas consolas en todo el mundo. En el año 2000 la empresa japonesa lanzó al mercado su sucesora, la PS2, con la que han llegado hasta las 125.000.000 en todo el mundo. De hecho todavía se venden. Sin embargo, parece que están teniendo más problemas y más competencia con la consola de última generación, la PS3.

Nintendo. Tras liderar el mercado de las primeras generaciones de consolas, en los albores de los ochenta, entraron en clara decadencia con el lanzamiento de la Nintendo 64, allá por el año 96. A pesar de que se llegaron a vender casi 30 millones de unidades, habían pasado a un segundo plano, a la sombra de Sony. Su sucesora, la GameCube, salió al mercado en 2001 y no llegó a los 22 millones en ventas. No ha sido hasta el año pasado cuando se han recuperado con la coqueta Wii.

Microsoft. Si bien parecía condenada a ser el convidado de piedra, gracias a los retrasos y problemas de Sony con la PS3 ha llegado a hacerse con una parte importante del pastel. Comenzaron su andadura en este mundillo hacia el 2002 con la Xbox, de la que vendieron unos aceptables 22 millones. Hace dos años, apareció su sucesora, la X-Box 360 con la que están teniendo un buen nivel de ventas.

¿Cual es la mejor consola?

Si nos ceñimos a la parte técnica no hay duda. La PS3 dispone de los procesadores más avanzados, y el savoir-faire de los fabricantes de la PSX y la PS2. Además de incluir un disco duro, dispone de un lector de discos Blue-Ray, con lo que también podremos ver en ella los estrenos cinematográficos en alta definición. Esto, que en apariencia es una ventaja puede que sea el principal inconveniente de la PS3; por dos razones. La primera: el precio. El hecho de incluir un lector de discos Blue-Ray hizo que su precio de salida alcanzara los 600 euros, hoy se vende por 500 euros. Recientemente Sony ha sacado una versión reducida de la PS3, con un disco duro más pequeño, menos conectores y sin compatibilidad para los juegos de la PS2 y la PSX. Todas estas limitaciones parecen muchas para una rebaja de sólo 100 euros (se vende por 400 euros). La segunda razón: al igual que en los 80 se libró una batalla de formatos entre el sistema VHS y el sistema Beta (de Sony), en la actualidad los formatos enfrentados son el HD-DVD y el Blue-Ray. Al adquirir una PS3, uno se está alistando en el lado del formato Blue-Ray (¿el lado oscuro?).

En el polo opuesto está la consola de Nintendo, la Wii. Mucho menos potente tecnológicamente pero con otros atractivos. El más espectacular: el control remoto, que puede detectar el movimiento y rotación en un espacio de tres dimensiones. Esto abre un abanico de nuevas posibilidades en la programación de nuevos juegos -mucho más interactivos- y a la fabricación de nuevos accesorios. En esta consola prima la originalidad frente a la potencia gráfica. Además, en una estrategia comercial aparentemente muy acertada, está abriendo el mercado de las consolas a usuarios no habituales. Hasta hace poco solo existía un único perfil de usuario: varón, de 14 a 30 años. Nintendo está dirigiendo sus campañas hacia personas de otros segmentos de la población: mujeres, familias completas... Parece que no les va nada mal. Lideran ahora mismo el mercado con su consola de 250 euros.

Aprovechando los retrasos que ha arrastrado la PS3, y beneficiándose de un precio mucho más competitivo, la consola X-Box 360 le ha arañado parte de su mercado. Tecnológicamente no está muy lejos de la PS3, pero la presencia de un lector de DVDs convencional, en vez de los costosos Blue-Ray permite adquirir uno de estos juguetes por cerca de 350 euros. Además han superado las reticencias iniciales de los usuarios hacia Microsoft con un buen producto. Sin duda no es una mala opción.

Los que aún tengan dudas sobre cual comprar, pueden comprobar por donde van las ventas en Europa, Japón y Estados Unidos (con datos actualizados) en la web http://www.vgchartz.com . En estos casos se puede dudar si mal de muchos es consuelo de tontos.